Un asistente virtual para tomar decisiones: la propuesta de Miguel Ángel Ariño

Miguel Ángel Ariño, profesor del IESE y especialista en toma de decisiones, ha creado un asistente virtual para tomar decisiones basado en sus libros, artículos y vídeos. La herramienta, apoyada en inteligencia artificial, permite consultar dilemas de gestión, liderazgo y estrategia y refleja una idea central de su pensamiento: decidir bien exige método, prudencia y capacidad para aprender.

Un asistente para seguir hablando de toma de decisiones

A lo largo de mi trayectoria académica en el IESE, he insistido siempre en una idea: la toma de decisiones es una disciplina que requiere método y prudencia. Dadas las actuales posibilidades tecnológicas y para mantener el contacto con mis antiguos alumnos y con la comunidad empresarial, he creado un asistente virtual para que podáis consultar lo que os parezca oportuno sobre toma de decisiones.

Este asistente lo he entrenado única y exclusivamente con los casi mil posts de este blog, con mis intervenciones grabadas en vídeo disponibles en YouTube y con mis libros. Todas estas fuentes son públicas, y las respuestas que te dé estarán basadas en mis opiniones, con las que, evidentemente, puedes estar de acuerdo o no. No inventa nada que no esté en mis textos e intervenciones.

Una herramienta basada en mis propios textos e intervenciones

El asistente está ya disponible para toda mi comunidad de lectores, alumnos y antiguos alumnos. Solo necesitas una cuenta de Google para acceder de forma totalmente privada. Tus consultas son confidenciales; nadie más podrá leer lo que le preguntes.

Puedes hacerle cualquier pregunta directa sobre un dilema de gestión, liderazgo o estrategia que estés viviendo en tu empresa, y te responderá con mi opinión. Hay diversos modos de acceder al asistente. Uno es yendo al blog que estás leyendo, miguelarino.com, donde en el menú horizontal de la parte superior hay una pestaña que pone “Pregúntame”. Esa pestaña te lleva directamente al asistente. También puedes acceder a través de este enlace: asistente virtual sobre toma de decisiones

Agradeceré cualquier mejora que me podáis sugerir, sobre todo si alguna vez contestara algo que penséis que no concuerda con lo que yo os habría respondido. Aunque creo que está bastante bien entrenado.

Decidir es la actividad principal del directivo

La actividad principal del directivo es tomar decisiones. Un directivo es directivo, precisamente, porque toma decisiones. Se toma una decisión porque se pretende obtener un resultado, pero siempre existe incertidumbre. Por muy juiciosa que haya sido la deliberación, podemos habernos dejado un factor importante sin considerar. También pueden concurrir causas imprevisibles que alteren el resultado pretendido. En definitiva, tenemos que decidir antes de saber lo que va a pasar, y las consecuencias de nuestros actos llegan siempre después de nuestras decisiones.

Toda decisión es también un experimento

Es por todo lo anterior que toda decisión debe considerarse como un experimento. Hacemos la hipótesis de que si hago A, conseguiré B. Hago A y observo lo que pasa. Si consigo B, el experimento ha tenido éxito y de ahí extraigo mi aprendizaje. Si no consigo B, el experimento ha fracasado, pero también de ahí puedo aprender. ¿Qué es lo que ha fallado? ¿Qué no he tenido en cuenta? ¿Han concurrido factores impredecibles? El proceso de decisión consiste en observar, decidir, experimentar y aprender.

Aprender del fracaso, pero también del razonamiento

Se dice a menudo que para aprender hay que fracasar primero, y que del fracaso se extrae el verdadero aprendizaje. Estoy parcialmente de acuerdo con esa afirmación. Efectivamente, de los errores se puede y se debe aprender. Pero este no es nuestro único modo de adquirir conocimiento. Podemos razonar, pensar: «si hago esto conseguiré esto otro; si hago tal cosa, ocurrirá tal otra», y luego ver qué pasa. Podemos aprender razonando, sin necesidad de experimentar el fracaso en carne propia.

«Los sabios prevén y los tontos constatan»

Le oí decir varias veces a Leonardo Polo, catedrático de metafísica, que «los sabios prevén y los tontos constatan». El sabio hace hipótesis, prevé que si actúa de determinada manera puede pasar esto o lo otro. Por el contrario, los necios se limitan a constatar que las cosas están pasando, sin pensar por qué están ocurriendo.

Are you sure want to unlock this post?
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?