Vida inteligente: La intuición dice sí, la ciencia dice no

La intuición de muchos científicos sugiere que, dado el vasto número de estrellas (estimado en 10²²), el Universo debería estar poblado por vida inteligente. Sin embargo, décadas de indagación científica, incluyendo más de 60 años de búsqueda directa de señales tecnológicas (SETI) sin éxito y el hallazgo de que los exoplanetas caracterizados no son verdaderos análogos de la Tierra, apuntan a la respuesta contraria.

Análisis rigurosos basados en el único ejemplo de vida que conocemos —la evolución en nuestro planeta— han reforzado esta perspectiva, concluyendo que la combinación de factores que permitió la aparición de la vida podría ser extraordinariamente infrecuente. Estudios recientes, que aplican desde la teoría de la información para evaluar las formidables barreras entrópicas e informativas que impiden la formación de una protocélula viable, hasta la estadística bayesiana para modelar las transiciones evolutivas clave que tardaron 4.500 millones de años en la Tierra, convergen en la misma conclusión: la probabilidad de vida inteligente es mínima o estadísticamente casi nula. Estos hallazgos sugieren que, frente al optimismo inicial, el análisis científico riguroso nos debe llevar a abandonar esa intuición, aceptando que “para la humanidad, el universo es un lugar solitario”.

Nuestra intuición nos dice que sí

Nuestra intuición, y la de muchos científicos, sugiere que el Universo debe albergar vida inteligente. Con 10²² estrellas, que según el astrónomo Gerry Gilmore pueblan el universo, la probabilidad de que existan planetas similares a la Tierra, en los que se hayan podido producir procesos semejantes, parece muy elevada. ¿Pero avala la ciencia esta intuición? La indagación científica, tanto por detección directa como por estudios de probabilidad, apunta a la respuesta contraria.

La búsqueda de evidencia

La exploración del Sistema Solar mediante sondas, una actividad que se inició hace más de 60 años, descartó rápidamente la vida inteligente y, aunque ha encontrado agua y compuestos orgánicos, sigue sin hallar indicios de vida, presente o pasada.

El estudio de exoplanetas, iniciado en 1995, ha revelado miles de mundos. Sin embargo, de los pocos cuyas atmósferas hemos podido caracterizar, ninguno es un verdadero análogo de la Tierra. Este hecho refuerza la idea de que, pese a la inmensidad del cosmos, la combinación de factores que permitió la aparición y evolución de la vida en nuestro planeta podría ser extraordinariamente infrecuente.

Estudios a partir del proceso evolutivo en nuestro planeta

Además de la búsqueda de evidencias, numerosos estudios han analizado la probabilidad de la vida basándose en el único ejemplo que conocemos: la evolución en la Tierra. Cinco estudios recientes, con enfoques distintos, concluyen que la probabilidad de vida inteligente es mínima.

Barreras informacionales y entrópicas ante el inicio de la vida

Robert G. Endres (Imperial College London, 2025) se fija en las barreras informacionales y entrópicas ante el inicio de la vida.

El ARN como origen de la vida

Perspectiva desde la biología evolutiva

Estadística bayesiana aplicada al modelo de Brandon Carter

El equipo de la Universidad de Oxford liderado por Snyder-Beattie (2021) aplica la estadística bayesiana al modelo de “transiciones críticas” de Brandon Carter. Carter (1983) argumentó que, dado que la inteligencia tardó casi todo el tiempo habitable de la Tierra en surgir, los pasos evolutivos clave deben ser increíblemente raros.

Dado que transiciones clave (origen de la vida, vida eucariota, reproducción sexual e inteligencia) ocurrieron sólo una vez en la Tierra, la estadística clásica no es aplicable. Usando la inferencia bayesiana (que permite trabajar con un solo punto de datos), el equipo modeló cada una de esas transiciones como un suceso aleatorio que tiene una tasa media de ocurrencia por unidad de tiempo y lo enmarcan en todo el período habitable de la Tierra. Suponemos que la habitabilidad de la Tierra terminará dentro de entre 800 y 1.300 millones de años debido al aumento de la luminosidad del Sol. Por tanto el período de habitabilidad que utilizan en los cálculos es de 5.200 millones de años. Con ello, desarrollan un análisis bayesiano que no sólo calcula las tasas esperadas de cada transición, sino que corrige los sesgos inevitables que aparecen cuando solo tenemos un ejemplo observado.

Una prospección desde la física cuántica

No es lo mismo opinar que analizar

Frente a la intuición, el análisis científico riguroso sugiere que debemos abandonar el optimismo. Los estudios que analizan la probabilidad real del evento evolutivo que condujo a nosotros concluyen que la posibilidad de que existan seres inteligentes en el universo es, estadísticamente, casi nula.

[1] Manuel Ribes ¿Dónde están los extraterrestres? OBSERVATORIO DE BIOETICA UCV 13 junio, 2022

[2] 2 Robert G. Endres The unreasonable likelihood of being arXiv:2507.18545v1  [q-bio.PE]  24 Jul 2025

[4]  Manuel Ribes La vida fuera de nuestro planeta no es probable OBSERVATORIO DE BIOETICA UCV|28 julio, 2020

[6] Snyder-Beattie AE, Sandberg A, Drexler KE, Bonsall MB. The Timing of Evolutionary Transitions Suggests Intelligent Life is Rare. Astrobiology. 2021 Mar;21(3):265-278. doi: 10.1089/ast.2019.2149. Epub 2020 Nov 19. PMID: 33216655; PMCID: PMC7997718.

MÁS DEL AUTOR

Sin publicaciones del autor.
Are you sure want to unlock this post?
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?