Durante su estancia en Francia,León XIV, recordó varias veces la figura de Robert Schuman, uno de los padres de la construcción europea y «hombre de fe y de convicciones». Se preguntaba el Papa: ¿cuáles son las enseñanzas de Robert Schuman para la Europa y el mundo de hoy? En primer lugar, un profundo deseo de paz.
Su legado recuerda que la vida pública puede ejercerse con grandeza, firmeza de principios y voluntad de concordia. El Papa lo ha presentado como un auténtico «embajador de la unidad en la diversidad» y como ejemplo para quienes hoy quieren convertirse en verdaderos artesanos de paz .Recuerda que es posible ejercer la vida pública con grandeza, convicciones y voluntad de concordia. Los políticos: artesanos de paz
La pasada semana escribía sobre la vulgaridad tan manifiesta de muchos políticos en las sociedades democráticas. Me encantó que mi buen amigo Salvador Bernal, tras leer mi artículo, me recomendara —quizá como contraste— el discurso que pronunció el papa León XIV el 28 de septiembre pasado con ocasión de un encuentro interreligioso en el centro de conferencias «Robert Schuman» en Metz, Francia.
Robert Schuman, un embajador de la unidad
León XIV iniciaba su breve discurso —accesible en Vatican News— evocando la figura de Robert Schuman (1886-1963), uno de los padres fundadores de la Unión Europea, que da nombre al centro y que está enterrado no muy lejos de allí.
«Este hombre de fe y de convicciones —decía el papa— supo transformar las antiguas líneas de fractura en puntos de esperanza para toda Europa, y se convirtió en un verdadero embajador de la unidad en la diversidad».

Robert Schuman firmando la Declaración Schuman. París, 9 de mayo de 1950.
La Declaración Schuman: construir la paz con hechos
En su condición de ministro de Asuntos Exteriores de Francia, fue uno de los artífices de la unidad europea. En su famoso discurso del 9 de mayo de 1950 —conocido ahora como la «Declaración Schuman»— proponía adoptar medidas concretas para contribuir a la paz mundial.
Se trataba de que la producción de carbón y acero de Alemania y Francia —que se habían enfrentado en dos terribles guerras durante la primera mitad del siglo XX— se sometiera a una administración conjunta.
Esta fue la primera piedra para el establecimiento de la Unión Europea y por eso celebramos el 9 de mayo el Día de Europa.
Políticos con magnanimidad, eficacia y esperanza
Necesitamos hoy políticos como Robert Schuman por su magnanimidad y eficacia, y además por su santidad personal: está en proceso de beatificación.
Terminaba el papa su discurso diciendo:
«Que podamos ser nosotros también, allí donde vivamos, artesanos de paz y testigos de una esperanza que no cese de crecer en nuestro mundo».