Ross Douthat, una búsqueda inteligente es una buena manera de describir la propuesta que el conocido columnista del New York Times, propone en Believe. Why everyone should be religious una defensa serena y persuasiva de la búsqueda religiosa en una cultura cada vez más secularizada. Jaime Nubiola comenta este libro como una invitación inteligente a tomarse en serio la dimensión espiritual de la vida, el sufrimiento humano y la apertura del cosmos a Dios.
Desde hace años leo con admiración y gusto los artículos de Ross Douthat en el New York Times, periódico al que se incorporó como columnista en 2009. Douthat es escritor y analista político, nacido en San Francisco en 1979 y graduado en Harvard en 2002. Se convirtió al catolicismo a los diecisiete años, tras una infancia en la que su familia pasó por la tradición episcopaliana y por varias congregaciones evangélicas y pentecostales. El camino espiritual de su madre, junto con la profunda influencia intelectual de las lecturas de C. S. Lewis, G. K. Chesterton y J. R. R. Tolkien, fueron factores determinantes que lo llevaron a dar este paso definitivo justo antes de ingresar en la Universidad.
Un columnista capaz de dialogar
Desde el pasado año mantiene un podcast semanal en el New York Times bajo el título general Interesting Times, donde ha realizado largas entrevistas a personas relevantes de la cultura estadounidense: desde el vicepresidente J. D. Vance hasta el director de la NASA, pasando por expertos en política, sociología de la religión, informática y otros ámbitos.
Las entrevistas duran alrededor de una hora, se transcriben en la web del periódico y suelen provocar numerosos e interesantes comentarios. Por ejemplo, el pasado 2 de abril, con ocasión de la Semana Santa, Douthat entrevistaba al autor ateo Bart Ehrman, erudito del Nuevo Testamento, y la entrevista suscitó 755 respuestas de los lectores. Douthat tiene una enorme capacidad para razonar con personas muy diversas y construir diálogos verdaderamente interesantes.
Ross Douthat y la búsqueda religiosa
En las últimas semanas he leído su fascinante libro Believe. Why everyone should be religious [Creer. Por qué todo el mundo debería ser creyente] (Zondervan Books, 2025), que va a publicarse en castellano en Ediciones Rialp. Está maravillosamente escrito, con elegancia y sencillez, y su defensa de la búsqueda religiosa resulta muy persuasiva.
“El tema de este libro —escribe Douthat en las páginas finales— es el ánimo [encouragement]: animar a la gente en general a acercarse a la religión, sugerir que es mejor empezar por algún sitio, aunque no sea el lugar por el que empezaría yo, con la confianza de que la providencia de Dios recompensará en última instancia todo tipo de esfuerzos y acogerá todo tipo de creencias sinceras” (p. 203).
Una defensa de la religión en una cultura secular
El libro está plenamente inserto en la cultura estadounidense multirreligiosa y, en este sentido, contrasta con la cultura hispanoparlante, tradicionalmente católica. A mi juicio, este contraste lo hace todavía más interesante para nosotros, pues el libro de Douthat no pretende ser una apologética del cristianismo, sino una defensa de la genuina búsqueda religiosa en un mundo que parece cada vez más apartado de Dios.
“Uno de los temas recurrentes de este libro es que, si la perspectiva religiosa es correcta, sus méritos —y con ellos la obligación de tomarse la religión en serio— deberían resultar evidentes para cualquier persona normal, para alguien que no sea ni un genio ni un místico, pero que viva la vida humana y observe el orden básico del mundo” (pp. 6-7).
La religión ante el sufrimiento humano
Frente a la aburrida atonía secularista, Douthat alienta a sus lectores a que se planteen en serio la dimensión religiosa de su vida. En el fondo —comparto la convicción del autor—, la religión es la única capaz de conferir un sentido pleno, por ejemplo, al sufrimiento humano, que a todos nos afecta de una manera u otra.
Ross Douthat cuenta, en un plano personal, cómo “gracias a un desafortunado encuentro con una enfermedad transmitida por una garrapata” —la enfermedad de Lyme— ha pasado gran parte de la última década viviendo tanto en el mundo próspero y exitoso de Nueva Inglaterra como “en el mundo desarreglado, con dificultades económicas y atormentado por el dolor de aquellas personas que padecen enfermedades crónicas que nuestro sistema sanitario no sabe cómo curar. No creo que te sorprenda saber que la fe religiosa de diversos tipos —cristiana, judía, panteísta, New Age, lo que sea— es mucho más frecuente en el ámbito del sufrimiento constante que en el de la prosperidad y la comodidad” (p. 159).
¡Qué testimonio más interesante!
La complejidad del cosmos y la apertura a Dios
A lo largo del libro, Douthat va desgranando con brillantez los argumentos en favor de la religión, mostrando a la vez la insuficiencia de los argumentos materialistas negadores de la vida del espíritu. A mí, en la estela del científico y filósofo estadounidense Charles S. Peirce (1839-1914), el razonamiento que más me interpela es el que muestra la complejidad del cosmos y su afinidad con la mente humana.
“La idea de que el cosmos fue concebido a propósito, de que la mente es más fundamental que la materia, de que nuestras mentes, en particular, mantienen una relación especial con el mundo físico y su Causa originadora… Todas estas ideas han visto reforzada, y no debilitada, su verosimilitud tras siglos de logros científicos” (p. 62).
También para Peirce el formidable desarrollo de las ciencias es el argumento más persuasivo en favor de la particular sintonía de los seres humanos con el Creador.
Una invitación a buscar con inteligencia
Bienvenido sea este importante libro de Ross Douthat, que puede despertar o avivar en sus lectores el afán de una búsqueda inteligente del sentido religioso de la vida.